domingo, 24 de noviembre de 2013

Hace algún tiempo pensé en un pequeño aforisma: "El espíritu no tiene pene ni vagina, por lo que no debería preocuparnos nuestra inclinación a otro ser humano con el mismo sexo, o cualquiera que fuera, puesto que se trata de un espíritu siendo atraído por otro espíritu, gracias a esa particularidad que los hace únicos"