parece estar empeñada en mi destrucción,
mi pecado es el único que merece tal pena,
ya que se paga con muerte cualquier insurrección.
Puesto que soy espíritu libre
de esos que ya casi no quedan,
de los que son perseguidos
sin cuartel ni tregua.
Incluso me siento a meditar
en el oasis de las ideas,
ideas que pronto se van a secar
por no ser de lo más técnicas.
Pronto poeta dejaré de ser, pues al parecer
estamos desapareciendo,
pronto he de enmudecer
tal como la sociedad lo está exigiendo.
Si tienes la fortaleza, tú, el que lee esto,
te pido no dejes morir tu pensamiento
tarde o temprano ellos han de venir por él
y no se detendrán hasta verlo muerto.
Emmanuel "Tecolote" Gómez Montero.