jueves, 27 de marzo de 2014

El guía.

No podía conseguir la fotografía de aquel escurridizo lagomorpho, llevaba ya 3 semanas sin conseguir si quiera volverlo a ver; la primer, y última, vez que lo vi, me hipnotizó ese blanco casi pulcro de su pelaje, pero por el momento ¡nada!, no le veía, después de un buen rato dejé de darle tanta importancia, me senté y apagué la cámara, entonces apareció frente a mí y dijo -Es hora, por fin entendiste, vayámonos- Lo seguí y llegamos a la laguna de cristal.

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